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17.02.2017
Decenas de restaurantes cierran en EEUU en jornada sin inmigrantes

Desde locales de comida rápida hasta refinados mesones de Washington cerraron este jueves en el marco de una singular protesta contra las políticas anti-inmigración del presidente Donald Trump que remarcaba que Estados Unidos se mueve -y se alimenta- con la mano de obra de sus extranjeros.

Anunciada hace pocos días y apuntalada en Twitter por José Andrés, el renombrado chef hispanoestadounidense y némesis de Trump, la "Jornada sin inmigrantes" empujó a algunos locales a cerrar en solidaridad con sus empleados inmigrantes o simplemente porque éstos no se presentaron a trabajar.

De Nueva York a Los Ángeles, los inmigrantes no fueron a trabajar, no llevaron a sus hijos a las escuelas, evitaron comprar combustible o intentaron, por diferentes medios, poner de relieve el costo para Estados Unidos de un día sin ellos.

Llegado de España en los años 90 y a la cabeza de un imperio gastronómico en Estados Unidos, José Andrés decidió cerrar cinco de sus restaurantes en Washington "en apoyo a numerosos inmigrantes entre nuestros empleados". 

"Los inmigrantes nutren a Estados Unidos", se podía leer en las puertas cerradas de Jaleo y Oyamel, dos de los célebres establecimientos de este combativo chef amigo del expresidente Barack Obama, que renunció a abrir un local en el flamante Hotel Trump en Washington tras los comentarios denigrantes del presidente sobre los mexicanos.

Trump lo demandó por daños y perjuicios y exige 10 millones de dólares en un caso disputado en los tribunales.

- Deportaciones y prohibición de entrada -

La protesta ciertamente no paralizó el almuerzo en Washington ni otras ciudades, pero su impacto fue visible.

"Creo que es sensacional, especialmente que esté ocurriendo aquí, en (Washington) DC, donde afecta directamente a la gente de Trump", dijo Amara Shaker-Brown, de 27 años, cuyos abuelos nacieron en Italia, Líbano e Irlanda. "Soy descendiente de inmigrantes, como casi todos en este país".

La mezcla de protesta, boicot y huelga tiene lugar en momentos en que un gran temor se extiende principalmente en la comunidad de latinoamericanos en Estados Unidos, a causa de las operaciones que desembocaron en la detención de cientos de extranjeros sin papeles.

Cerca de 11 millones de clandestinos viven en Estados Unidos y los sin papeles representaban en 2014 el 9% de los trabajadores del sector hotelería y restauración, según el Pew Research Center.

En Los Ángeles, corazón de una vibrante comunidad de inmigrantes mexicanos y centroamericanos, las cocinas de los restaurantes estaban, como un día cualquiera, llenas de latinos.

"No me enteré a tiempo, supe solo hasta hoy y ya no tenía como decirle al patrón que no venía", dijo a la AFP el guatemalteco Carlos López, quien recoge platos en un restaurante en Hollywood.

Fuente: AFP

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