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17.07.2017
Corrieron en traje típico y derrotan a deportistas profesionales en maratón campestre

Calzando sus tradicionales sandalias con suela de neumático para remontar la sierra Tarahumara del norte de México, indígenas rarámuri se coronaron ganadores por vigésimo primer año consecutivo del Ultramaratón de los Cañones, celebrado este fin de semana a campo abierto con atletas profesionales de todo el mundo.

Al grito de "¡Weringa!" (que en lengua rarámuri significa "adelante") arrancó la serie de cuatro carreras que de viernes a domingo se celebró a lo largo de las empinadas pendientes de la barranca Sinforosa, en un camino minado de lodo, piedras y hasta un puente colgante.

Más de mil atletas de varios estados de México e incluso de países como Canadá, Estados Unidos, Rusia, España, Costa Rica y Ecuador, se presentaron al reto con zapatillas deportivas especiales y ropa con la última tecnología para minimizar los efectos adversos del viento, la lluvia o el sudor.

Pero estos artilugios no pudieron superar la destreza ancestral de los musculosos rarámuri, cuyo nombre en español quiere decir "el de los pies ligeros".

Más de un centenar de ellos se inscribieron al reto deportivo y muchos concursaron vistiendo sus huaraches y ropas tradicionales: largas faldas multicolor y pañoletas en la cabeza para las mujeres; calzones de manta con taparrabo y un camisón para los varones.

Cuatro rarámuris se coronaron ganadores de las carreras principales de 100 y 63 km en las categorías masculina y femenina.

"Nosotros no nos preparamos porque a diario tenemos que caminar y pues como no tenemos vehículo, por eso tenemos que caminar", dijo a la AFP un feliz Miguel Lara, el rarámuri de 27 años que después de correr durante 9 horas y 46 minutos ganó la carrera de 100 km.

"Es parte de la salud también y uno corre porque le gusta cuando hay más gente para convivir y aprender de los demás", añadió este hombre que ha ganado cuatro veces esta carrera y posee el máximo récord de 8 horas y 47 segundos.

Originario del pueblo Urique, Lara participó en el Ultimate Race Marseille 2017, que se celebró en Francia en junio pasado, aunque tuvo que abandonar la carrera por una lesión en la rodilla.

"He ido a Estados Unidos, Panamá, Francia y muchos estados de México", comentó orgulloso el ganador del premio de 25.000 pesos (1.400 USD) y padre de un niño de cuatro años, que ya realiza sus pininos en el arte de correr por la sierra.

AFP

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